Android, otra expresión más del poder de Google. Sorpresa, Admiración y Temor
El otro día tuve la oportunidad de juguetear con el HTC Hero de un amigo. Un teléfono realmente espectacular, fácil de utilizar, con muchísimas funcionalidades, bonito y muy, muy apetitoso para cualquiera con un punto tecnofriki como es mi caso. Tanto que ya me empieza a entrar el gusanillo de jubilar mi blackberry, con la que tan feliz vivía yo hasta ahora. La única pega es que es un poquito grande para mi gusto. Por suerte tiene esa pega, que me empuja a esperar un poco a ver si sale algún modelo nuevo más pequeño (y no quiero mirar el catálogo de HTC porque igual ya hay alguno y entonces me lo acabaré comprando
Hasta el momento había leído mucho sobre Android pero aún no lo había visto en acción. Sé que es un poco raro en alguien de mi sector, pero aunque tengo mi punto geek no soy lo que se suele decir un early adopter, excepto cuando mi trabajo me obliga a ello. No me gusta ser el betatester de nadie, no me gusta adoptar una tecnología hasta que considero que está asentada y sobre todo no me gusta caer en un consumismo impuesto e innecesario.
Pero en este caso reconozco que debería haberlo probado antes. Android es parada obligatoria para todos aquellos que nos dedicamos al marketing online.
Y es que Android significa muchas cosas. Conforme me movía por los menús y aplicaciones del teléfono me iba invadiendo una sensación mezcla de sorpresa, admiración y temor.
Sorpresa por la gran cantidad de funcionalidades que aglutina y por la facilidad de uso y lo sencillo que es moverte por todas partes utilizando la pantalla táctil, algo a lo que no estaba acostumbrado. Sorpresa por la enorme cantidad de utilidades que se le puede llegar a sacar a ese aparatito que hasta hace poco era simplemente para hacer y recibir llamadas.
Admiración por cómo Google ha hecho una vez más un software (un SO) rápido, fiable e intuitivo. ¡Lo han vuelto a conseguir! Y mucha admiración por cómo explotan la sinergia entre sus diferentes aplicaciones. Maps, Talk, Gmail… todas tienen su utilidad también en el mundo móvil.
Cuando iban sacando productos durante todos estos años podía parecer que a Google le parecía cool tener cosas en beta y que iba dando tumbos, haciendo aplicaciones simplemente para disfrute de sus ingenieros. ¡Ja! Lo que vemos ahora claramente es que todo esto seguía un plan trazado desde el principio. Yo confieso que fue cuando salió Google Maps cuando empecé a ver que Google tenía una estrategia para ir mucho más allá de lo que podía parecer, pero la verdad es que no pensaba que iban a ir tan allá. Creo que nadie podía imaginar que estarían donde están ahora. Y creo que mucha gente aún a día de hoy no es consciente de dónde están y qué han conseguido.
Mirando hacia atrás la estrategia de negocio de Google es como la serie Perdidos. Durante muchos años nos han ido dando pistas. Nadie tenía muy claro si lo que pasaba era fruto de la improvisación, que iba dando muchos éxitos y algunas inconsistencias, o de un plan ideado desde el primer día, muy bien planteado, muy bien ejecutado y sobre todo, muy bien (semi)ocultado. Poco a poco nos vamos dando cuenta de que la realidad es la segunda. Todo estaba pensado desde el principio y ahora todas las piezas empiezan a encajar perfectamente. De Perdidos falta una temporada para que sepamos el final. De Google intuyo que faltan muchas más… porque realmente no sé hasta dónde van a llegar, ya nada me sorprendería.
Temor. Temor porque manejando ese móvil tomas consciencia automáticamente de algo que ya sabemos y que está siendo bastante debatido: la posición que tiene Google en el mundo actual empieza a dar un poco de miedo.
No quiero fomentar teorías conspiranoicas ni chorradas por el estilo. Pero, para cualquier persona con un mínimo de tendencia a la reflexión, es inevitable pensar en el poder que tiene Google sobre nosotros, sobre las empresas, sobre los gobiernos… sobre la sociedad en general.
Nos proporciona (y nos va haciendo dependientes de) todas las herramientas necesarias para nuestro día a día: buscadores, editores de todo tipo de documentos, gestor de correo, navegador, un sistema operativo para móviles, en breve un sistema operativo para ordenadores… dentro de poco podremos configurar cualquier máquina que podamos imaginar para que sea totalmente funcional utilizando productos sólo de ellos. Puede que incluso la propia máquina sea suya.
Conoce la intimidad de nuestros emails y a nuestros amigos (Gmail, Talk, Wave…), las páginas que visitamos (Buscador, Reader, Bookmarks, Toolbar, Chrome…), los vídeos que nos gustan (Youtube), las páginas que poseemos (Analytics, Webmaster tools), las noticias que nos interesan (News), nuestras fotos (Picasa), nuestro ordenador (Desktop), qué productos compramos (Product search, Checkout), dónde estamos y qué sitios nos interesan (Maps), qué vamos a hacer (Calendar), nuestros documentos (Docs)… y no sigo por no aburrir.
No digo que estén recopilando y usando toda esta información. En absoluto. Pero digo yo que algún día los directivos de la empresa cambiarán. ¿Y si llega el día en que alguien no tan presuntamente bienintencionado como Larry Page y Sergey Brin se hace con el control de Google? ¿Y si el nuevo Hitler, el siguiente personaje con ansias de dominar y subyugar al mundo, no va a ser el líder de un país, sino el presidente de una empresa?
Sinceramente no opino que Google esté metiéndose a crear cosas que parece que se salen de su línea de negocio tipo sistemas operativos, navegadores e incluso móviles con el fin de dominar el mundo. Lo hacen porque están creando el caldo de cultivo en el que fomentar su propio éxito.
Google vive, mayormente, de la publicidad. Para que haya publicidad tiene que haber plataformas. Cuanto mejores sean esas plataformas, más gente las usará y más rentable será la publicidad. Bien pues esa es su estrategia: invierte en hacer que las plataformas sean lo mejor posible para después poder sacar el máximo rendimiento a su negocio publicitario.
Es lo mismo que hicieron desde el principio con su buscador. Crearon el buscador perfecto. Todo el mundo vio que era el mejor buscador de todos y entonces lo adoptó como habitual. A partir de ese momento, fue fácil explotar su negocio de publicidad en el propio buscador y convertirlo en ganancias multimillonarias.
Ahora están haciendo exactamente lo mismo con los móviles. Lo que pasa es que Google está muy por encima de todas las demás empresas en la calidad de sus desarrollos y va años por delante del resto en visión de futuro, así que se cansa de esperar a que las empresas especializadas en móviles creen plataformas realmente buenas para los usuarios. Pues ahí que se meten ellos, para darnos un sistema operativo perfecto para móviles, rápido y potente, que haga que la gente se habitúe también a navegar y a utilizar Talk, Gmail, Maps, etc. desde el móvil.
Y así ya disponen de nosotros muchas más horas al día para meternos su publicidad. Esto se hace aún más evidente tras la compra de AdMob.
Desde luego admiro esta política de negocio de Google, porque me parece que raya la genialidad. A nivel empresarial creo que hoy en día nadie nos puede dar tantas lecciones como ellos. Pero eso no quita que es algo preocupante para la sociedad.
Google domina indudablemente el mundo de la publicidad en las nuevas tecnologías. Pero va más allá y poco a poco empieza a tomar relevancia también en las propias plataformas y empieza a ser un actor importante en la evolución de las nuevas tecnologías en sí mismas. Si la cosa sigue así, y un día tanto poder cae en manos inadecuadas, puede ser un auténtico peligro. Las especulaciones de lo que podría pasar entonces las dejo para otros, con más imaginación y talento que yo.